09
May

Aislamiento térmico: beneficios para el medio ambiente

#Construccion #materiales #PROYECTOS

El aislamiento térmico ocupa un papel fundamental a la hora de optimizar el consumo energético de los edificios y la contribución a la sostenibilidad de los mismos. La disponibilidad limitada de recursos naturales y de capacidad de absorción de los gases de efecto invernadero produce una necesidad: el uso racional de la energía para disminuir los impactos negativos sobre el medio ambiente.

Sostenibilidad, ahorro energético y confort

El sector de la construcción centra el 41% del consumo energético de Europa. Por ello, la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios, con el objetivo de que todas los edificaciones de la administración pública sean de consumo de energía prácticamente nula a partir del año 2018 y, para las nuevas, a partir del año 2020, ha impulsado una modificación progresiva de los requisitos de aislamiento establecidos en la normativa.

Así, bajo la premisa del concepto 20/20/20, se han aprobado dos documentos legislativos en el territorio español para una nueva revisión del Código Técnico de la Edificación por la que se actualiza el documento DH-HE de “Ahorro de Energía”, en la que se expone el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de dicha construcción.

En este contexto, se hace notorio el papel tan importante que juegan los aislantes en las distintas construcciones, no solo como medio para reducir el consumo de energético, sino también para mejorar la salubridad del interior del espacio habitable, ya que el aislamiento también disminuye el riesgo de condensación y evita la proliferación de microorganismos, entre otros beneficios.

El aislamiento térmico transforma a una infraestructura en ecológica

El cambio climático es una realidad y el sector de la construcción debe reconocer su influencia en él. Se debe modificar la manera en la que se diseñan los nuevos proyectos o se rehabilitan los existentes, para que la energía que se pierde a través de la envolvente de un inmueble -paredes, cubiertas o ventanas- no impacte de forma negativa en el medio ambiente.

La calefacción y la refrigeración son los principales agentes de las emisiones de gases de efecto invernadero proveniente de los edificios. En Europa supone cerca del 36% del total de este tipo de emisiones, unos 842 millones de toneladas de CO2 anuales, casi el doble del propuesto para el primer período de compromiso del protocolo de Kyoto.

Sin embargo, el sector de la construcción tiene un potencial de mejora usando técnicas y sistemas de aislamiento adecuados y de la mejor calidad, tanto en las obras nuevas como en la rehabilitación de las existentes.

¿Cuál es el mejor aislamiento?

El aislamiento se considera una de las formas más prácticas y rentables de mejorar la eficiencia energética de un edificio, la cual depende de los materiales utilizados. Cuanto mayor sea su calidad, mayor será su efectividad y ciclo de vida.

Consciente de ello, Impernor Asbitra solo emplea en sus proyectos materiales con altas prestaciones térmicas. Un ejemplo: el poliestireno extruído (XPS). Un producto perfecto contra el frío y el calor, que gracias al alto poder aislante del XPS permite la eficiencia energética, un gran ahorro de energía y mantener el máximo nivel de confort en cualquier estación del año.

Otro sistema de aislamiento a resaltar es el poliuretano, un producto que consigue crear una estanqueidad mediante barreras al aire dentro de la envolvente de un edificio, sellando y aislando las potenciales zonas de fuga, como ventanas o puertas. Esta característica reduce el uso de la calefacción y la refrigeración, ayudando a evitar pérdidas de aire y conservar temperaturas confortables en el interior.

Además, cabría destacar la lana de roca, un material fabricado a partir de roca volcánica que además de ser un gran aislante térmico, su instalación muestra resistencia al fuego debido a su estructura fibrosa multidireccional, que le permite cobijar aire en su interior.

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